El sirviente
15 Dec 2010Di: ¿quien te cuidará cuando yo no esté; cuando me marche? Llevo tantos años encargándome de todos los pequeños detalles que rodean tu vida que, modestia aparte, nadie puede hacerte tan feliz como yo. Ni siquiera tú, que compartes conmigo la mayor parte de horas del día, creo que llegues a ser consciente de hasta dónde llega mi influencia, mis acciones.
En todo este tiempo he aprendido a conocerte por todos los medios a mi alcance. Al principio me guiaba por tus pasos, tus opiniones, tus órdenes… y poco a poco, sin que te dieras cuenta, llegué a saber más de ti que tú misma. Porque ya no me es necesario preguntarte si vas a venir a cenar a casa. Por tu tono de voz lo adivino. Sé por cómo pronuncias el “buenas noches” si tendrás un cocktail de compromiso, si debo preparar un vestido de noche provocativo o una bañera con sales relajantes. Soy una extensión de ti, de tu subconsciente. Sé mejor que tu, por el brillo que veo en tus ojos al abrirte la puerta, si necesitas una copa antes de ir a dormir o si lo que añoras es tener un amigo con el que poder desahogarte.
Crees que vas a extrañarme al no tener a alguien tan eficiente que recuerde a cada momento la medicación que debes tomarte, o porque te vaya a ser difícil encontrar a alguien que pueda memoriza toda tu agenda de compromisos profesionales y sociales. Y no sólo lo notarás en esos detalles, te lo aseguro. Porque además de preocuparme por ti, también lo hago por tus cosas. ¿Sabes? Tu portátil no sale solo de su maleta y se posa sobre tu escritorio cuando llegas a casa, ni se enfunda de nuevo en ella de madrugada para que esté listo de buena mañana. Tampoco tus perfumes recuerdan su posición exacta en el baño y se reordenan en tu ausencia, ni las estancias desprenden por ellas mismas el aroma que quieres encontrar cada día al volver a casa. Soy la sombra discreta que, mientras te preparas para dormir, prepara un vaso de agua en tu mesita de noche y desmenuza una rosa recién cortada para cubrir con el olor de sus pétalos tu almohada. Me he convertido en el acomodador de tu vida, y me he incrustado de tal manera en tu rutina que logro ocuparme de lo que te rodea en los que mi presencia es prescindible para ti.
Di: ¿quien te cuidará cuando yo no esté; cuando se acabe? ¿Habrá alguien que sepa ponerte media cuchada exacta de azúcar en tu café con leche? Dime: ¿quien te servirá unas tostadas con la mantequilla en su punto? ¿Quien te dedicará su primera sonrisa del día cuando esté lejos de ti, cuando mi vida se acabe?
Basado en esta versión de El sirviente de @miquipuig y Bruixeta de @minimal_21
Mitad Minimal 21, Mitad Miqui Puig from missalabama on Vimeo.
Tags: Minimal, Miqui Puig, Música