Ilustración de Joanna Nieto. Artículo recuperado y traducido del original

Por cada inspiración, cinco latidos de mi corazón.
Por cada movimiento de tu cuerpo, un suspiro.
Por cada uno de tus “te quiero” en sueños, mi vida

Ver como duermen abrazados es sinónimo de paz. Supongo que flotar en espacio debe provocar esa misma sensación. Cuando se ponen a ello no me canso de mirarlos. Ella, con una sonrisa inmensa rodeando la cintura de él, bien enganchada y presionando su pecho a la espalda de su chico. Y él, dejándose hacer. Porque también hay que saber dejarse abrazar para convertirse en el negativo del cuerpo del otro. A veces es tan importante desbordar la estima como ser capaz de recogerla toda, y él lo hace a la perfección. Porque cuanto más amor absorba, más amor le dará ella en una noche de ósmosis de sentimientos.

Por cada latido en mi espalda, una pizca de ilusión.
Por cada suspiro en mi cuello, un deseo.
Por tu vida, mi aliento.

· · · ◊ ◊ ◊ · · ·
@undragonsinalas